Arte de la Doncella Pura (Arte de la Alcoba)

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Autor: Jie Kong

Tema: Enseñanza de Han Xiangzi
El Arte de la Doncella Pura, más conocida como el Arte de la Alcoba (Fang Zhong Zhi Shu) es un sistema de prácticas alquímicas taoístas, que se refieren a la Tradición Taoísta de la Gran Pureza

El nombre del arte proviene originalmente de la experiencia de lograr una completa independencia de la pérdida de energía y la capacidad de transformarla en la energía de la Pureza superior. Este tipo de energía también el nombre alegórico de la Doncella Pura. Se consideraba que la capacidad de interactuar con las energías superiores es el proceso más elevado de la cópula.

El Arte de la Alcoba es uno de los sistemas más antiguos del arte práctico, que proviene del legendario Emperador Amarillo Huang Di, quien “contrajo matrimonio” con la Armonía y la Naturalidad. El Inmortal Han Xiangzi representa la esencia de la Naturalidad y la Armonía en el panteón taoísta, por lo tanto, el Arte de la Alcoba suele asociarse con su nombre.

El Arte de la Alcoba representa la tradición de la escuela taoísta de Gran Pureza. Esta enseñanza se formó de manera natural en el proceso de la evolución humana. Junto con el Arte del fortalecimiento de los tendones y la limpieza de la médula ósea, el Arte de la alcoba es el sistema más antiguo de arte práctico, pero en su comprensión es tan natural, como lo es la aparición misma del ser humano, la aparición del hombre y la mujer.

Hasta el período en el que la gente vivía de acuerdo con las leyes del Cielo y la Tierra y se consideraba centrada, este arte era una parte natural integral de su vida. Sin embargo, con el tiempo, este arte comenzó a adquirir un carácter cada vez más especulativo, por lo que hoy en día, sin comprender sus principios fundamentales, ya casi es imposible practicar y conocer la práctica.

Según el concepto taoísta, la vitalidad de una persona está determinada por su capacidad de asimilar la energía Qi producida por el cuerpo y la fuerza vital de la energía Jing. La absorción de estas energías se define como “Interactuar con las Nueve Esposas”. La mayor cantidad de energía natural Jing es producida por glándulas activas asociadas con el sistema reproductivo. Por lo tanto, no solo hay que conservarla, sino también crear las condiciones necesarias para que la asimilación y transformación no ocurra fuera del conocimiento, porque la distribución incorrecta de esta energía conlleva su pérdida y bloqueo de los canales energéticos. De esa manera, el desarrollo y el control de la energía Jing se convirtió en la base para la formación del conocimiento, que se conoció como el Arte de la Alcoba.

Antes del siglo VII a. C. (período tardío de la Dinastía Zhou), este Arte se desarrollaba seriamente, por lo que fue creada incluso la institución de las concubinas. Posteriormente, este sistema debido a distintas razones y circunstancias, empezó a decaer y a menudo la práctica empezó a transformarse en cierto tipo de entretenimiento, o sea la mujer dejó de representar el sentido energético y comenzó a convertirse en objeto de consumo. No obstante, por esta causa el hombre también comenzó a perder su capacidad de percibir y, lo más importante, controlar su energía.

Como resultado, la práctica llegó a la, así llamada, segunda etapa relacionada con el Arte de sellar la semilla (Wu Lou Jing). De hecho, prácticamente se perdieron dos corrientes importantes: la Creación del Cuerpo de Jade (Yu Ti) y la Creación del Cuerpo de Pureza Celeste (Tian Qing Ti) y la práctica misma del Arte de la Doncella Pura comenzó a desmoronarse en pedazos y pedazos.

 

La comprensión alquímica del “coito”, es decir, la interacción con las energías superiores, cedió el paso al proceso del mismo coito con las energías inferiores, lo que al final llevó este Arte a la dependencia del nivel de los Maestros que representaban la práctica, lo que a su vez descompuso toda la tendencia en subsistemas. Debido a la falta de conocimiento obtuvo un carácter místico y sagrado, que a menudo sustituía al sistema alquímico destinado a la transformación de la energía.

Sin el trabajo en el Enfoque y los conocimientos de cómo absorber la energía de la práctica en su forma tangible, aún acompañada por la moderación y el control sobre el proceso, la frecuencia y el ritmo, esta práctica lleva a un descontrol por parte la mente y a relaciones sexuales que conducen a la gente a la pérdida de energía y a enfermedades.

Paralelamente, en la historia del desarrollo de esta enseñanza, iba una sistematización de las relaciones sexuales en forma de la reflexión del orden macrocósmico. El sistema de la Alcoba que empezó a desarrollarse en la segunda parte del período de la Dinastía Zhou, tomó otro aspecto completamente diferente en comparación con el modo de percibir esta práctica en los tiempos del Emperador Amarillo. A partir de ese momento, podemos registrar la historia de la conversión del Yoga sexual en un proceso de interacción entre el hombre y la mujer y no como un Arte alquímico.

Aunque podemos decir que en el lugar donde se conservaron los dos niveles básicos de las prácticas preparatorias para el acto, la Tradición sigue existiendo en alguna cierta forma, conservando hasta hoy en día el conocimiento de la Semilla Primordial.

Indudablemente, el acercamiento de la tradición taoísta al corte imperial en el primer período de la Dinastía Han y durante la época antecedente de Qin (221 a. C. – 24 d. C.), cuando los gobernadores se rodeaban de consejeros, magos y trataban de seguir la tradición de la antigüedad, dio al Arte de la alcoba el estatus de un Arte imperial. Fue prestigioso hacer esa práctica, y todo esto se percibió como una ocupación responsable, que desemboca en responsabilidad, que de hecho, creó el tercer movimiento, conocido como el Arte Imperial.

A lo largo de los primeros dos siglos de nuestra era, fueron creados los manuales básicos de prácticas sexuales que formaron la base de la nueva versión del Arte de la alcoba, subordinándolo a las realidades de nuestra vida. De hecho, algo similar había pasado siempre y en todas partes. Y aunque posteriormente los cánones de esta doctrina fueron revisados varias veces, podemos considerar estas tesis y comentarios como principales tratados taoístas sobre las prácticas sexuales. Y a pesar de que no se habla directamente de algunas tendencias importantes, pero podemos leer entre las líneas, por ejemplo en las “Recomendaciones de la Doncella Pura” (“Tratado de la Doncella Pura”), acerca de la causa y la importancia de estos conocimientos. Podemos decir que el tratado del siglo VI nos remite precisamente a los tiempos del Emperador Amarillo, al Arte del coito con Ritmo, que se esconde detrás del conocimiento de la obtención del Cuerpo de la Pureza Celeste, o sea los fundamentos del Arte de la Doncella Pura.

Asimismo, a pesar de que a lo largo del tiempo, el sistema sufrió muchos cambios y deformaciones, no podemos decir que haya perdido su sentido, especialmente para las mujeres que han escogido el Camino de la práctica y la independencia de las relaciones sexuales. Es decir, aquí no se trata de si la mujer tiene o no experiencia sexual, sino que precisamente de la independencia de las reacciones a este aspecto de nuestra vida.

Lo mismo es válido también para los hombres. Sin embargo, debido a la particularidad de su fisiología, la nueva etapa del desarrollo llegó a ser destructiva para ellos. Sin una determinada preparación del cerebro y el vaso de matriz, toda esta técnica para los hombres se redujo a la tarea de sellar la semilla y conservar lo existente, sin poder llegar a transformarlos.

Además, como suele ocurrir, la sustitución del sistema se ha vuelto más atractiva para los hombres. Podemos verlo durante el período posterior de la Dinastía Han (25 – 220 d. C.) aparecieron muchos manuales de prácticas sexuales que se referían al Emperador Amarillo y su enseñanza. Y aquí, desgraciadamente, el sistema no sólo sufrió falsificaciones, sino que además se permitió la participación en la práctica de parejas del mismo sexo. De hecho, la dirección empezó a subordinarse a las técnicas y no a la esencia de los principios energéticos. Aunque, visto desde la posición de tener herederos de calidad (y no de la obtención de la inmortalidad), la práctica se adaptó completamente a estas condiciones y siguió cumpliendo con su destinación.

Al mismo tiempo, todo eso se correlacionó con un desenfreno incontrolado, con un negocio, que se construía alrededor del esquema sexual en general y a menudo con la política. Aunque cabe decir que el Arte de la alcoba incluso en esa atmosfera logró mostrarse y aquí observamos hechos interesantes relacionados con la historia del acrecentamiento de la fuerza y la unificación de grupos de personas siguiendo el ejemplo de la Rebelión de los Turbantes Amarillos bajo la dirección del practicante taoísta Zhang Jue que enseñaba a los guerreros aumentar la fuerza con la ayuda de este Arte.

Sin embargo, aquí vale la pena citar el famoso alquimista taoísta Ge Hong que dijo que a pesar de que el Arte de la alcoba es una práctica importante que toma parte del proceso alquímico, por sí misma es insuficiente, mucho menos para el logro de la Inmortalidad.

Un enfoque incorrecto hacia esta práctica, llevó a un gran número de practicantes fuera del Camino verdadero, por eso antes de empezar a practicar la Alquimia sexual, uno debe comprender la importancia de la obtención del alto nivel de preparación. Y aquí merece la pena dar como ejemplo el Maestro del Arte de la alcoba Peng-Zi, señalando los siguientes problemas básicos de los practicantes de esta técnica:

Presencia de energía perjudicial relacionada con las emociones no reguladas;

Aceptación de lo deseado como algo real;

Falta de balance interno.

En general, al principio del período de los Tres Reinos (221 – 590 DC), entre los practicantes del Arte de la alcoba, empezó a producirse una lenta división entre los que consideraban este sistema exclusivamente como un conocimiento alquímico dirigido al desarrollo individual y los que dieron prioridad al trabajo en pareja. Como ya lo hemos mencionado, la actitud social también contribuyó a esta división, delimitando los coitos sexuales en pasatiempo social y en Arte de la interacción sexual. En este caso es importante no confundir el arte de la interacción sexual, que se ha convertido en parte del Arte Imperial, con el Arte de la Doncella Pura, ya que aquí es muy fácil confundir y cambiar conceptos.

En general, podemos decir que a los principios del reinado de la Dinastía Sui (590 – 618), el Arte de la Alcoba empezó a ser considerado mayormente como interacción entre el hombre y la mujer, adaptado a sus condiciones existentes, es decir como una consecuencia de ellas y no como una causa de interacción con la propia energía.

Este sistema está representado por el Alquimista Jie Kong ©

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