La Ceremonia Inti

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Autor: Ben Chelero

El fin de la época de Viracocha, un hombre de significado divino y equiparado con Dios, estuvo marcado por un evento importante que puede ser llamado “Las Puertas de Sol”. Éste nos dice que el espacio necesita diferente esfuerzo y el Sol necesita diferente forma de materialización de su luz, de la energía solar de Inti, la energía equiparada con la divina.

Inti es un concepto compuesto de varios niveles, cierta forma virtual del Sol que durante el tiempo de Viracocha vivía en Paytiti, la Ciudad Sagrada de Viracocha y acumulaba la energía del Sol. Este lugar también es llamado Taypikala que significa “piedra en el centro” o “lugar empapado de sol”.

Todos aquellos que tenían la capacidad de alimentarse del Sol también fueron llamados Inti. Si consideramos espiritualmente el proceso de nutrición con el Sol, entonces Viracocha quien alcanzó el nivel de dios, se alimentaba del Sol, aprendiendo esta habilidad del primer Inti (según otra versión, éste vino a la Tierra desde el espacio macrocósmico y enseñó a Viracocha).

Es decir, Inti es una esencia materializada, o cierto espacio o forma perfecta. Podemos decir incluso que es un progenitor-inca celestial. Pero vino el tiempo cuando Viracocha, o Inti, ya no podían permanecer en la tierra debido a la formación de la energía más rústica y éste se elevó al cielo (según otra versión, fue a vivir en la cima de la montaña y ya no necesitaba la energía pura, sino que una solar transformada).

Esto formó el nuevo tiempo, el tiempo de Paytiti, el lugar que crea la condición para la transformación de la energía solar. Antes de elevarse al cielo, Inti creó el primer Manqu Qhapaq perfecto conocido como el primer Inca nacido de la energía solar. Él generó toda una cultura destinada a la alimentación y la transformación de esa energía. Y cuando dicen que los Incas con los hijos del Sol, esto tiene mucho que ver precisamente con esta leyenda.

Al principio fue importante crear un lugar o condición para Paytiti para nutrir a Inti. Por eso se necesitaba tanto un oro físico, capaz de iluminar la luz, como también uno figurativo que genera la energía del sol (o sea, cierto centro, piedra, cristal o humano). Y el que alcanzaba este estado le dieron el nombre de Inca. Así que para los Incas el oro, en su sentido directo y figurativo, es reflejo de la energía solar. Lo más interesante es que el concepto de Inti obtuvo carácter ritual en la generación o la creación del hombre perfecto, el Inca.

Y el primer Inca, el progenitor de todos los Incas, Manqu Qhapaq, fue el primer hombre perfecto que aprendió a alimentarse del Sol. La adquirió ya sea del mismo Inti, considerándolo como el Hijo del Sol, ya sea de Viracocha.

Nutriéndose del Sol, Manqu Qhapaq también alcanzó la etapa superior de la transformación y obtuvo la forma divina considerada asimismo desde la posición de la naturaleza divina. Es el primero que aprendió a alimentarse del Sol durante la Nueva Era que se produjo en el siglo XII, que desde luego es interesante para nosotros hoy en día, puesto que no nos arroja a los tiempos más remotos donde el secreto principal era el lugar, la condición, la función, llamada Paytiti.

Paytiti es un concepto de varios niveles muy bien caracterizado por la Montaña Arcoíris de Vinicunca. Es el lugar donde se forma determinado tipo de energía. Si consideramos que el espíritu de la montaña Apu es la fuerza sagrada, entonces hasta cierto grado, cada montaña también puede asociarse con Paytiti.

La interacción con el Sol o las condiciones para la interacción con Inti están ocultas en el concepto del cuchillo sagrado, el Tumi. Es el cuchillo ceremonial, pero al mismo tiempo es forma importante de actitud hacia el espacio en todas las ceremonias de Inti. Es la fórmula de conexión con el Sol y además con la fuerza del lugar, con el Tótem. Este símbolo caracteriza toda la idea de la vida de los Incas y muestra la importancia del carácter sagrado no solo de Paytiti, sino también de todo el territorio Inca. Es algo como “En este lugar, vive el Sol”. También ese símbolo fue entregado a los Incas de las culturas más tempranas y está relacionado con una tradición sagrada más — la trepanación del cráneo. Este proceso caracteriza la apertura del espacio interior (del hombre o del lugar).

De esta manera Tumi está estrechamente relacionado con el carácter ceremonial de Inti y el lugar Paytiti. Su tarea es de abrir Paytiti. En quechua Paytiti también significa “semejanza”. Todos los lugares sagrados de los Incas fueron construidos según el esquema de semejanza con la conexión con el Sol. En general, Paytiti es un concepto colectivo tanto para el hombre, como también para el lugar. Es la zona donde la energía solar se derretía en oro y el oro en energía solar. Es decir, el lugar donde vivía Viracocha, Inti o Manqu Qhapaq podía ser físico y existir por todos lados donde era posible alimentarse del Sol.

Paytiti siempre vive dentro del Inca verdadero. El Sol transformado es el concepto de Titi. Es la Alquimia de los Incas. De esta manera, la ceremonia Inti es la energía del Sol transformada con el uso de Tumi en la sustancia Titi que el cuerpo y la mente es capaz de absorber. Resulta que Paytiti es el lugar donde se forma Titi.

El lago Titicaca es un importante derivado de la cultura de la adoración del Titi. En este lugar se encuentran dos laboratorios para la transformación de le esencia: La Esencia de la Luna para las mujeres y del Sol para los hombres. Este lago sagrado está asociado también con el conquistador español Francisco Pizarro y González quien invadió la tierra de los Incas a principios del siglo XVI en intento de encontrar oro.

Según la leyenda, el rey de los Incas, Atahualpa lo llevó a las orillas del lago Titicaca y arrojó el cuchillo Tumi al lago con las palabras: “allí está el oro”. A partir de ese momento, muchos creen que los tesoros de los Incas se encuentran precisamente en el fondo del lago Titicaca. Parcialmente esto es verdad, puesto que para los Incas Titicaca era como Paytiti y además el oro para ellos era igual a la capacidad de alimentarse con la energía del Sol. Y el oro se considera como metal que ilumina la luz tanto del Sol, como también del espacio de los mismos antepasados.

Algo más, el lago en sí es capaz de otorgar energía de la que se alimentaban los Incas. Un hecho interesante es que en lengua aymara (a diferencia del quechua) bajo el concepto de Titi se comprende cierta fuerza capaz de transformarse. Lo llaman también “puma” que, según sus creencias, representa físicamente esta fuerza.

Cada Templo del Sol de los Incas es un representante oculto de Paytiti, es decir, el lugar donde guardan y se alimentan de la energía del Sol. Toda la historia del Inti Ritual, por supuesto, ha evolucionado, pero lo interesante es que, de hecho, en el tiempo cuando los Incas se alimentaban del Sol, los jemeres se dedicaron a batir Amrita.

Tal vez, la zona donde vivían los Incas es perfecta justamente para la nutrición con el Sol. Sin embargo, es singular también su concepto acerca de la Inmortalidad relacionada con la alimentación con el Sol.

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